1/5
Nuestra experiencia por desgracia no ha sido la deseada. Acudimos para llevar a nuestra cachorrita bichón maltés para su primera peluquería con 5 meses, pensando primero en el bienestar de ella y pasando por alto lo alejado que nos queda de casa porque nos resultó atractivo por redes sociales. Nuestra cachorrita es muy cariñosa y está acostumbrada a que la peinen y limpien tras cada paseo, sin nudos ni manchas en los ojitos y con algo de miedo al agua, pero nada grave porque hasta en casa podemos bañarle nosotros. En la primera visita, ya hace unos meses, nuestra sorpresa fue al recoger a nuestra perrita que le habían cortado pelo muy cortito sin haberlo pedido así e hicieron unos comentarios poco afortunados e indiscretos diciendo que habíamos pedido cita para un bichón y que ella no era bichón puro, por si lo habíamos comprado creyendo que era raza pura, parece ridículo pero nos sentimos ofendidos, es un aspecto que nos resulta indiferente, nuestra perra es de la familia sea como sea, pura o no pura, solo queríamos cortarle el pelo, y no cómo lo hicieron, y no hacer un estudio de raza canina. Tras esta anécdota poco agradable, observamos que la perrita olía muy bien y se veía contenta, así que pasamos por alto las malas sensaciones y repetimos dándoles una segunda oportunidad. En esta segunda ocasión, pedimos cita por WhatsApp y a los tres días nos confirman cita pidiendo perdón por la demora en responder. Volvemos a cruzar la ciudad para llevarla y al entrar al local nos preguntan qué queríamos, decimos que tenemos hora para nuestra perrita y la respuesta instantánea, sin una comprobación previa, fue : "desde luego aquí no es", nos quedamos helados y volvimos a decirles que teníamos hora y la chica que nos atendió insistía en su idea diciendo: "tendrán hora, pero aquí no", tras insistirle que fue por WhatsApp, realiza la comprobación que se debió de hacer desde el principio, antes de darnos una respuesta rápida y errónea, y reconoce que el error de agenda fue de ellos. No ponemos en duda su talento y destreza con los animales, pero con los humanos que cuidamos de las mascotas se muestran un poco desacertados como ocurrió en nuestro caso.
Por alguna razón, el resultado no ha sido satisfactorio para ambas partes porque nunca han puesto ninguna fotico de nuestra perrita, ni ninguna reseña graciosa como veo a diario de otras mascotas, así que nuestra decisión es no volver más por el bien de todas las partes.
Mucha suerte para ustedes y esperamos tenerla nosotros también, clientes hay muchos y peluquerías caninas también. Espero que no les haya molestado el comentario y acepten los errores (que todos cometemos) con capacidad de mejora y con la misma humildad que nosotros asumimos nuestro error por haber elegido su servicio por segunda y última vez. Un saludo!!!
Respondiendo a la réplica realizada por el establecimiento a mi comentario, ya veo que la discreción sigue sin ser vuestro fuerte y un punto a mejorar, si no se hizo la reseña antes fue por circunstancias personales de gravedad en la familia, para ser más exactos hemos tardado 3 semanas desde el segundo servicio y no un mes, espero que no cuestionen esta circunstancia también. En su día por educación aceptamos el servicio nada satisfactorio con Habana, por vuestra actitud ya veo que la humildad tampoco es vuestro fuerte, da la sensación de que os sentís atacados por expresar nuestra opinión desde el respeto, el buen profesional reúne otros aspectos además de los conocimientos que no pongo en duda ni mucho menos que los tengáis. Por otra parte, sobre el tema del pelaje y la opción de retocar el corte en caso de disconformidad se nos comunica ahora a toro pasado y por una reseña de Google, lo normal es decir las condiciones del servicio en el momento que se concierta la cita o en la previa o post del servicio. Y respecto a lo de las redes sociales no es lo ÚNICO que nos ha molestado, creo que se están confundiendo en el enfoque, es un AÑADIDO al descontento del TRATO, CORTE y POCO TACTO que se tuvo con nosotros que es el aspecto en el que se centra nuestra reseña.